Aunque no tengo nada en contra de Juan Manuel Santos, y su candidatura no me choca, en mi condición de conservador y ateniéndome a las reglas de mi partido apoyaré a la candidata que en franca lid ganó la consulta, Noemi Sanin.
Y las reglas del juego fueron claras, los que perdían debian apoyar a quien ganara, pero el segundo en la disputa se ha olvidado de la palabra que empeñó y se ha negado a apoyar publicamente a Noemí y muchos de sus compañeros de lucha han decidido traicionar los principios conservadores.
Estos traidores,los encabezan los hijos de los expresidentes Gomez, Ospina y Valencia, los tres, deben estar revolcándose en la tumba, y no es que tengan un buen caudal, o siquiera resptable, ya que no aportaran mas de 15 mil votos en el mejor de los casos, sino que lo que representan - no representaban- es lo detestable.
Ser hijos de semejantes figuras del Partido Conservador, los hace más responsables ante él y la historia. Traicionar su causa es como haber traicionado a sus mismos padres y no apoyar a Noemi, un acto vergonzos, junto con los tenientuchos que los acompañaron en esa deleznable decisión, no honran ni sus apellidos ni su estirpe.
Se quejan de la actitud -legal por cierto y sensata- de la veedora del partido, Maria Eugenia Correa, quien solo interpreta los estatutos, que son ley, y del presidente, Fernando Araujo, que los ha invitado a que no se aparten de las directrices y decisiones de la mayoría de la colectividad, pero se esconden tras la frase de la disciplina para perros, como si en verdad eso aplicasen en el partido., pero la aplicabilidad de la ley para ellos, que se creen de diferente casta no es posible.
Pues ojalá los expulsaran del partido, y a todos los que han traicionado su causa. No nlos necesitamos, no nos hacen falta!

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