Ha sido increible ver millones de personas, de diferentes edades, razas, religiones y tendencias polìticas marchando contra los narcoterroristas de las FARC. No solo en Colombia, sino alrededor de todo el mundo. Las principales capitales del mundo se unieron con nosotros en un solo grito: ¡NO MÀS FARC!

Excepto unos despistados mamertos del POLO, idiotas ùtiles de la guerrilla, que en un panfleto fijaron su posiciòn oficial contra la marcha, tratàndola de politizar; cuando fue una iniciativa popular de la sociedad que solo buscaba un objetivo, gritar que estamos hartos de los narcoterroristas. Se apartaron de la nomenklatura del PDA, los demòcratas de siempre, encabezados por Lucho Garzòn y el alcalde de Bogotà, Samuel Moreno.

Los otros -muy despistados y ensimismados en su odio por el presidente Uribe- que boicotearon la marcha, fueron los familiares de Ingrid, que en Parìs lograron cambiar el sitio de la concentraciòn ante la imposibilidad de prohibirla ante el alcalde Delanoe, quien viò imparable la manifestaciòn.

No entendemos, siTODOS estamos unidos contra las farc, porque algunos buscaron dividirnos. ¡No pudieron!

Fue màs fuerte la movilizaciòn de rechazo y muy claro el mensaje: liberenlos a todos sin condiciones y YA. Tanto canjeables como no canjeables.

Esperemos que el grito estruendoso a los oidos sordos de los bandidos haga estallar. Y por favor, ¡NO MÀS FARC!